¡Hasta la cocina!

Ya estamos de regreso en esta nueva edición de El Despertar de la Costa; agradezco a todos sus comentarios, aunque todavía son pocos, me gusta saber que a algunos les han gustado y servidos los tipos que les comparto, y algunos dicen que decidieron probar una de las recetas, espero que este contenido les siga siendo de mucha utilidad.

Esta semana quiero compartirles cómo elaborar en casita nuestra composta, lo cual es muy importante y útil porque, por un lado, le damos un buen uso a toda esa basura orgánica que generamos en casita y que luego es la que más mal olor genera, y por el otro lado es algo que nos ayudará para empezar o mejorar nuestro pequeño huerto casero o para aquellas mamitas y amas de casa que disfrutan de la jardinería, pueden usar esta composta para nutrir sus plantitas.

Elaborar tu composta casera.
Primero que nada, tenemos que elegir el lugar donde vamos a armar nuestra composta; si tienes un jardín, busca un espacio con sombra donde puedas cavar un hoyo según la cantidad de composta que quieras tener, solo asegúrate de que haya acceso a una fuente de agua porque para la composta la vamos a necesitar.

Si no tienes jardín, no te preocupes, también puedes tener tu composta, pero en este caso vas a necesitar dos contenedores de plástico, el primero tan grande como vayas a querer tu composta, y el segundo un poco más grande, para que quede dentro el primer bote.

Al contenedor de la composta le vamos a hacer hoyitos de menos de un centímetro por toda la base y los lados del bote; en el fondo del otro bote, vamos a colocar un ladrillo y lo vamos a cubrir con ramas y pasto seco, colocamos el contenedor de lo que será la composta encima del ladrillo para que quede despegado de la base del otro contenedor y así circule el aire, y, por último, envolvemos el segundo bote con nylon o trapos para que se mantenga caliente por dentro.

Una vez que tenemos el lugar dónde vamos a hacer la composta, vamos a prepararla, y para eso necesitamos 4 ingredientes básicos, el primero es una mezcla de hojas secas, ramas, aserrín, pedazos de madera y papel periódico triturado, que se le denomina “Marrones”; luego, están los “Verdes”, que son todos los residuos orgánicos que generamos en casa, hierba y residuos vegetales; a continuación, necesitamos tierra, que es lo que le dará cuerpo y servirá para armar la composta y, por último, el agua que es la que va a ayudar a que todos los demás ingredientes se incorporen.

Para empezar, vamos a colocar una base de ramas y trozos de madera al fondo de nuestro espacio para armar la composta, de ahí, vamos incorporando los Verdes y Marrones, una capa de tierra, y así hasta terminar de llenar nuestro hoyo o contenedor de composta, agregando suficiente agua para que la mezcla esté húmeda, pero no “ensopada”. Más o menos cada dos semanas vamos a remover la composta para que todo se vaya integrando, mientras, mantenemos tapada la composta con una lona o plástico grueso (o la tapa de los botes) para que se conserve la humedad y el calor.

Aproximadamente en unos 3 meses nuestra composta estará lista y sabremos que está en su punto cuando la revisemos y la mezcla esté oscura y no se noten restos de los ingredientes, excepto las ramitas, y ahora ya puedes aplicar tu composta.

Lo que debes recordar es que en la composta no debes agregar ceniza, huevos enteros (solo el cascarón), restos de carne, huesos o espinas de pescado, porque huelen muy mal al descomponerse, excremento de mascotas, plástico o aluminio, o pasto que haya sido tratado con algún químico como fertilizante o herbicida.

¡A la cocina!
Esta semana les quiero compartir una receta bien sencilla para preparar una rica crema casera de champiñones, aunque igual puedes hacerla de brócoli, calabacita, zanahoria o lo que más te guste solo cambiando el ingrediente principal, y verás que siempre saldrá mil veces mejor que las cremas que compras en la tienda en lata o cajita.

Crema de champiñones casera.
Ingredientes:

  • 700 gramos de champiñones frescos, pelados, lavados y picados.
  • 2 cucharadas de mantequilla.
  • 3 cucharadas de cebolla picada.
  • 2 cucharadas de harina de trigo.
  • 1 litro de leche.
  • 2 ramitas de perejil.
  • Sal y pimienta al gusto.
  • 2 dientes de ajo.

Preparación:
Tomamos unos 500 gramos de champiñones y los cocinamos en agua, los licuamos con un poco de agua y apartamos; el resto del champiñón lo sofreímos con el ajo y lo reservamos.

Después, en una cacerola grande derretimos la mantequilla a fuego medio, agregamos la cebolla y sofreímos hasta que se acitrone la cebolla, entonces agregamos la harina y removemos hasta que tomo un tono dorado, agregamos los champiñones licuados y la leche poco a poco, después el perejil y los champiñones sofritos, removiendo constantemente, dejando la crema espesar un poco y, una vez que esté como queremos, la dejamos hervir suavemente unos cinco minutos, agregando la sal y pimienta al gusto al final de la cocción para que no se nos sale la crema.

¡Y listo! Espero que esta receta sea de su agrado, y recuerden que, si quieren pedir alguna otra receta en particular o necesitan algún consejo o tip, pueden escribirme a la redacción de El Despertar de la Costa al correo electrónico despertar@escondido-dd.com, ¡nos vemos la próxima semana!.

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