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Puerto Escondido, Oax. Aunque en general la aplicación de los famosos operativos por parte de las diferentes corporaciones de seguridad pública suelen generar sentimientos encontrados, pues hay ciudadanos que se muestran totalmente en contra de estas acciones y otros que están a favor, es innegable que, en ocasiones, estos filtros de seguridad han servido para capturar a personas infringiendo la ley, lo que demuestra, en parte, su efectividad.

Pero, para esto, es necesario que las autoridades no hagan acepciones al momento de aplicar los operativos, por un lado, porque esto genera desconfianza entre la ciudadanía y, por el otro, porque se manda el mensaje de que hay personas por encima de la ley.

El miércoles 5 de junio, alrededor del mediodía, se instaló uno de estos operativos cerca de la malla del Aeropuerto Internacional de Puerto Escondido, en los límites de las Colonias Benito Juárez y La Paz.

En esos momentos uno de nuestros lectores observó una situación que le llamó poderosamente la atención pues el conductor de un vehículo plateado que venía con dirección al centro de Puerto Escondido sobre la Carretera Estatal 131, cuando observó el operativo policiaco, maniobró para darse la vuelta y circular en sentido contrario sobre el acotamiento de terracería a un lado de dicha vía estatal.

En ese momento los oficiales a cargo del operativo, notando la actitud sospechosa de este conductor, se acercaron, marcándole el alto, pero éste, de acuerdo a nuestro lector, solamente dialogó por unos instantes con los uniformados, mostrándoles algo en su teléfono celular, para que, finalmente, los policías lo dejaran seguir avanzando en sentido contrario para evitar pasar por el operativo.

Como nos comentó nuestro lector, toda esta situación es muy sospechosa y puede dar pie a toda clase de malinterpretaciones, pues se supone que estos operativos se aplican precisamente como una medida de prevenir los actos delictivos por lo que, por lógica, nadie debería estar exento de estos, sin embargo, parece que hay quienes gozan de privilegios especiales lo que, después, cuando suceden ilícitos graves, hacen que la ciudadanía dude del compromiso de las autoridades encargadas de garantizar la seguridad pública, pues en ocasiones parecieran estar del lado de los criminales y no de los ciudadanos.

Por ello, hacemos un llamado a las autoridades correspondientes para que, si van a aplicar estos operativos, lo hagan sin distingo, para mantener –o recuperar– la confianza de la ciudadanía, demostrando que estas acciones sí sirven para desalentar los ilícitos.

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