Algunos cuentos y Otras verdades.

La herencia.

Hace muchísimo tiempo todo era mejor, la tierra no estaba perdida y se podía ver una gran diversidad de fauna y flora; yo lo sé por los libros, por algunas fotos que mi bisabuelo le heredó a su hijo (mi abuelo), y que mi abuelo le heredó a mi padre.

Transcurre el año 2035, ya no se ve el tiempo que leí en los cuentos, cuando todo era barato… todo lo natural ha quedado atrás y vivimos de lo artificial, sabiendo que eso nos resta vida. Ahora no tenemos la dicha del “agua potable”, así le decían, creo. Esa agua se acabó en alguna generación pasada, pues nos cuentan que no la supieron cuidar. Para sobrevivir, los científicos han implementado un método que les permite endulzar el agua del mar; si, hasta aquí hemos tenido que llegar.

Dicen que la tecnología es maravillosa, en parte es cierto, aunque la otra parte es destructiva, ya no necesitamos manejar, pues basta con ordenarle a nuestro automóvil nuestra ruta de camino y el auto-robot obedece de inmediato.

A veces veo hasta el cielo y busco la estrella en la que se ha convertido mi bisabuelo, ¿ya ven como si ha avanzado la ciencia? Todas las estrellas tienen la apariencia de llorar, quizá es el remordimiento de la cruel herencia que han dejado. –¡Pobres estrellitas!– pienso.

Bueno, puedo confundirlos… pero esa es solo una parte de la historia y esa parte quedó en el pasado, ahora espero entiendan como las estrellas bajaron del cielo para mejorar su testamento e intentar cambiar su herencia.

En verdad, todo fue una lucha, desde niño hasta hoy que he envejecido.

¿Ya ven como sí es valioso el tiempo?, aunque antes no lo creían.

Escribí una carta con dirección a las estrellas, más reclamo que carta. Decía así:

-¿Por qué no cuidaron la cultura de sus ancestros, sus tradiciones? Destruyeron el mundo que les heredaron y ahora esta generación paga las consecuencias.

Causé llanto en ellas, y también causé digamos que compasión.

Ahora, ¿les interesa saber qué hicieron ellas?

Bien, una revolución de estrellas bajó del cielo, retomando el cuerpo humano (las estrellas que causaron el desastre, ya que otras tenían que alumbrar el cielo).

Entonces supieron que tenían qué hacer, primero se reunieron conmigo e ideamos un plan para salvar lo que nosotros mismos destruimos con el tiempo. Viajamos al pasado (las estrellas tienen ese poder), hasta que mueren para renacer de humanos y así sucesivamente. Si no, ¿Por qué creen que hay tantas estrellas en el cielo?

El caso es que, al viajar en ese reloj del tiempo, luchamos todos por cambiar lo que destruimos. Ahora ya sabíamos lo que nos esperaba si no mejorábamos y respetábamos la naturaleza.

Tardamos mi juventud, invertí mis años en ello, pero estoy orgulloso ya que descubrí los valores: la solidaridad, el respeto, el amor y sobre todo aprendí a ser mejor persona.

También me di cuenta que en los cuentos y en la vida todo es posible… y que sin estrellas no tendríamos la dicha de vivir.

¿Cómo Morenita se convirtió en una estrella?

Ella veía las estrellas, a veces pensaba en cuantas estrellas la miraban a ella, y decía que ninguna.
Sollozaba al recordar mil y una ofensas, pues no era linda para la humanidad.

A veces, en el cielo tienen que pensar cómo fue que en la tierra le dieron nuevos conceptos a todo, si las estrellas han estado siempre y han visto cada etapa del ser humano, ven cómo todo fue cambiando, y no precisamente para bien.

Un día de clases, después de clases, a Morenita la acorralaron dos niños, insultándola, haciéndola sentir fea.

Cuando miró hacia atrás, no encontró salida, estaba en lo alto de un cerro y resbaló. Se escucharon gritos de niños arrepentidos, esos gritos de niños se convertirían en gritos de adultos arrepentidos y, posteriormente, en gritos de ancianos arrepentidos y la muerte llegará a su vida, arrepentida un día.

Pero las estrellas no dejaron caer a Morenita y bajaron, formando una cama para ella, y después, la llevaron a lo más alto del cielo, y ahí está ella alumbrando, desde hace muchos años… sí, ella sí tenía lindura.

Entonces, los padres de los niños arrepentidos se volvieron también personas con pesar, pues ellos mismos les inculcaron esa cultura despiadada a sus hijos, creyeron que haciendo sentir menos a otros, sus hijos serían más; ahora sabían que no era así, pero ya no tenía caso sentir nada… la vida no siempre nos dará oportunidad de cambiar.

La madre de Morenita también subió al cielo, y de ella se formó una nube que, cuando se pesa de la maldad de la gente, llora, así forma lluvia, para limpiar los malos pensamientos, para dar un poco de tranquilidad y melancolía.

Morenita y su mamá estarán en el cielo, cuidando a la humanidad, rogando que captemos todos los mensajes que la naturaleza nos da, y actuemos bien, ahora, pues, como ya dije, no siempre las oportunidades estarán ahí, no siempre tendremos la oportunidad de errar la maldad y de procurar ser mejores.

Un día todo se acabará para nosotros, y espero que el día que eso suceda no nos vayamos lamentándonos, como los niños que humillaron a Morenita, pensando que solo era un simple juego.

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