Puerto Escondido al Desnudo

¡Ay Santo Pil el Policiaco! Cada día estamos peor gracias a los apasionamientos políticos; en otra época los ciudadanos buscaban excusas para NO ocupar un cargo, porque aquello implicaba una responsabilidad tremenda y, además, todo lo que se hacía era voluntario, pues en esas épocas ni de chiste se acostumbraba que la autoridad percibiera un sueldo por ejercer un cargo.

Con el tiempo, se decidió que era justo que quienes ostentaban un cargo de autoridad recibieran un salario, con la intención de que así pudieran cubrir sus gastos y no desatendieran su puesto por andar buscando la forma de sacar el sustento para su familia.

Obviamente, no faltaron los políticos astutos que han cobrado por ejercer el cargo y, de todos modos, siguen atendiendo sus negocios particulares, pero eso ya es una cuestión de cada quien; el problema es que ahora la gente ya se ha malacostumbrado a que al cargo que lleguen es porque van a recibir dinero o, por lo menos, van a llegar donde se maneja para poder despacharse ellos a sus anchas.

Esto lamentablemente ha causado que, hoy en día, las personas anhelen ocupar un cargo no porque de verdad quieran hacer algo bueno por su barrio, colonia, comunidad o municipio, sino porque andan buscando su propio beneficio.

Luego de que se eligiera al Agente Municipal de este Puerto, la autoridad municipal de San Pedro Mixtepec ha estado organizando reuniones para nombrar también a los delegados de las diversas colonias y sectores de esta ciudad, pero en algunos casos el apasionamiento de algunos seguidores de un partido político o candidato han encendido la mecha de la discordia y el conflicto.

Y yo me pregunto…¿para qué tanto borlote? Al final de cuentas, sobre todo en el caso de los delegados de colonias, el cargo es meramente simbólico, generalmente los delegados se van “de a muertito” durante su gestión, a lo mejor haciendo algunas obras de “relumbrón” para justificar todo el dinero que sacan por concepto de diversos apoyos o “donativos” recibidos; es verdad que hay quienes sí trabajan, hacen diversas gestiones y buscan “bajar” apoyos o programas de gobierno, lamentablemente muchos de los que sí trabajan no lo hacen realmente por amor al pueblo, sino porque con esto buscan cimentar su carrera política para buscar algún otro cargo de elección popular.

Sin embargo, ahora vemos que hasta las delegaciones de las colonias se pelean los políticos y sus “ahijados”, porque ya han ido encontrando el “caminito” para sacar dinero de donde sea, y esto, tristemente, nos viene a traer muchos dolores de cabeza a los ciudadanos.

Tenemos el claro ejemplo en la Colonia San Miguel de esta ciudad, luego de que, la semana pasada, en medio de varias irregularidades se eligiera a la nueva delegada de esta colonia; un grupo de ciudadanos, apoyando a su candidato, que no quedó, y quien, según dicen, es de una línea partidista diferente a la del Presidente Municipal, tomaron las instalaciones de la Delegación Municipal, exigiendo que se hicieran nuevas elecciones en esta delegación ya que, señalaron, hubo muchas cosas “chuecas” en la primera elección.

Además, acusaron que la administración anterior nunca entregó cuentas del dinero que entró y salió de la colonia; inclusive, amenazaron con que, si no recibían respuestas, acudirían a manifestarse durante la Audiencia Pública que encabezó en este municipio el gobernador Alejandro Murat.

Al final, no sabemos en qué terminó esta situación, pero, aparentemente, a algún arreglo deben haber llegado las autoridades con estos inconformes porque ya no hicieron más ruido; es triste porque, dentro de todo, había cosas que verdaderamente, como ciudadanos, debemos exigir que se hagan de manera clara y transparente, pero, con tristeza, vemos que muchos simplemente esperan a que la autoridad les “llegue al precio” y se olvidan de todos sus ideales, así que por eso las cosas no mejoran para nosotros los ciudadanos, si al final los gobernantes saben que solamente tienen que hacer arreglos “en lo oscurito” con algunos líderes, “mojarles” la mano y ya no hay problema alguno, algunos hasta los van a acabar defendiendo a capa y espada como sus fieles escuderos, cuando antaño eran sus críticos más fuertes.

Si acaso, lo único bueno es que hay paz en Puerto Escondido y sus colonias, pero mi pregunta es ¿a qué precio? Porque vemos que aun aquellos políticos disidentes se dejan “seducir” por las mieles del poder y, así, no hay quien pueda levantar la voz, señalar abusos o excesos, ah, pero eso sí, cuando se trata de quejarse todos bien puestos, pero para de verdad trabajar por hacer las cosas, aún si percibir un beneficio directo, resulta que ahí sí nadie está en casa.

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