La Fundación Sonrisas de Carita de Ángel A.C. inauguró su estancia para recibir a niños y jóvenes con cáncer y sus familias en Puerto Escondido.

Puerto Escondido, Oax. El lunes 28 de enero del año en curso, la Fundación Sonrisas de Carita de Ángel A.C. inauguró el espacio que ocupará su estancia en donde, durante todo el año, podrán recibir a niños con cáncer y sus familias, para cumplirles el sueño a pequeñines en fase terminal de poder conocer el mar, tal y como el pasado fin de semana pudieron hacerlo 14 jóvenes guerreros quienes, provenientes de la Ciudad de Oaxaca y municipios aledaños, por primera vez pudieron disfrutar del impresionante mar y realizar diversas actividades durante un intenso fin de semana, lleno de muchas emociones.

Llenos de alegría, estos niños y jóvenes, junto con invitados especiales y los fundadores de esta asociación realizaron el corte inaugural del listón, procediendo todos a subir a la planta alta, donde se encuentra esta estancia, en donde se desarrolló un sencillo programa.

Con esto, se concreta un logro más de esta fundación que, por muchos años, ha estado ayudando a los niños con cáncer y sus familias no solo a que puedan acudir a recibir sus terapias y cubrir algunos de sus gastos, sino que, además, brinda apoyo emocional para los pequeños y sus familiares, animándolos a seguir adelante cada día para vencer este mal moderno.

Pero la historia de la Fundación Sonrisas de Carita de Ángel surgió de una tragedia personal que vivió la familia integrada por Dalia Sánchez Flores y su esposo, Rubén López Gómez, quienes hace ya más de 10 años recibieron la terrible noticia de que su pequeña Mayra tenía cáncer; a pesar de los esfuerzos de este matrimonio, Mayrita no pudo sobrevivir.

Durante su intervención en la inauguración de esta estancia Dalia contó su historia, de cómo la pérdida de su pequeña Mayra le llevó prácticamente al borde del abismo, relatando que ella constantemente le preguntaba a Dios por qué les había hecho pasar por este dolor tan grande, y confesando que, en algún momento, pensó inclusive en quitarse la vida para poder reunirse con Mayrita.

Sin embargo, un día le contaron de una mujer quien recientemente había recibido también la noticia de que uno de sus hijos tenía cáncer, y pensaron que ella podría ayudar a esta mujer a salir adelante después de esta noticia tan impactante, a pesar de que, según la misma Dalia, ella todavía no había podido superar su propia pérdida.

Pero de todos modos acudió a visitar a esta mujer, ayudándola y, sin darse cuenta, ayudándose a sí misma; de esta experiencia ella decidió empezar a apoyar a los niños con cáncer en la región, recibiendo el apoyo incondicional de su esposo Rubén.

Las puertas se siguieron abriendo, pues en su trabajo, Dalia recibió también la ayuda de sus jefes, quienes le dijeron que, si era para una causa así de noble, ellos la apoyarían y, además, la dejarían tomarse algunos días para sus gestiones o actividades, pagándole su salario y el de su reemplazo.

Poco a poco se fueron sumando a esta causa personas de buen corazón, empresarios, prestadores de servicios, pastores, extranjeros radicados en Puerto Escondido y muchas personas más que han hecho de la Fundación Sonrisas de Carita de Ángel un ejemplo de tenacidad y perseverancia.

Durante esta ceremonia también participó la señora Edith Pérez, quien tiene a dos hijos con cáncer, y quien agradeció públicamente todo el apoyo recibido de la Fundación Sonrisas de Carita de Ángel y de su fundadora, la señora Dalia, entre estos apoyos se encuentra una máquina para elaborar algodones de azúcar que la fundación, con la ayuda de la ciudadanía, adquirió y donó para que la señora Edith pueda trabajar y sostener a sus pequeños.

También intervino uno de los jóvenes que vino de visita desde la Ciudad de Oaxaca, quien también habló de la experiencia tan maravillosa que tuvieron todos ellos, narrando además lo difícil que es muchas veces para ellos ver cómo otros niños y jóvenes acaban muriendo por causa del cáncer, pero que momentos como estos los animan a seguir adelante; de ahí, este joven invitó a los pastores y público asistente a orar un momento por todos estos niños y jóvenes y sus familias, para que puedan recibir la fortaleza de Dios y logren vencer al cáncer.

Por último, en su intervención el médico Juan Pablo Reyes Ortiz reconoció que la labor de la Fundación Sonrisas de Carita de Ángel va más allá de lo que ellos, como médicos, pueden hacer, pues mientras ellos solamente tratan de atender los síntomas de una enfermedad y ayudar a los pacientes a soportar el tratamiento, lo que esta fundación hace es darles un sentido nuevo a las familias, las une, les da ánimos y aliento para seguir adelante, les da una razón para seguir esforzándose, como es el caso de algunos de estos pequeños quienes, como sabían que iban a venir a Puerto Escondido a conocer el mar, estuvieron muy al pendiente para seguir su tratamiento y así poder visitar la playa por primera vez. Además, la ayuda emocional y espiritual que les brindan es algo fundamental para ayudar a la recuperación de los niños, y una forma de preparar a aquellas familias que pudieran llegar a perder a uno de sus pequeños.

Antes de terminar esta ceremonia, la señora Dalia y los integrantes de la Fundación Sonrisas de Carita de Ángel realizaron la entrega de algunos obsequios a cada uno de los 14 niños y jóvenes de la Ciudad de Oaxaca que vinieron a conocer el mar, recibiendo cada uno muestras de cariño y un caluroso aplauso por parte de los asistentes a esta ceremonia.

De ahí, se realizó la entrega de reconocimientos a aquellas personas, empresas y agrupaciones que han apoyado a la Fundación Sonrisas de Carita de Ángel A.C., de manera particular quiero agradecer a nombre de todos los que colaboramos en El Despertar de la Costa por este privilegio, y refrendamos también nuestro compromiso de seguir difundiendo todas las actividades que esta fundación realiza en beneficio de los niños con cáncer en la Costa.

Esta estancia se encuentra ubicada sobre la Calle Sazanil, casi esquina con la Avenida Mariano Matamoros, unas cuadras arriba de la Escuela Primaria de la Colonia Lázaro Cárdenas de Puerto Escondido, donde con gusto se atenderá a aquellas personas que deseen apoyar a los niños y jóvenes, o bien, para auxiliar a aquellas familias que estén pasando por esta difícil situación.

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