Puerto Escondido al Desnudo

¡Ay Santa Malito el Envuelto! A pesar de que sabemos que Puerto Escondido vive de y para el turismo, la verdad es que no parece haber mucho interés de parte de las autoridades por brindar los espacios necesarios para que los turistas que arriban a este destino de playa puedan disfrutar de su estadía sin causarnos problemas a quienes aquí vivimos.

Esto lo comento porque estos días de vacaciones la verdad es que Puerto Escondido se DESQUICIÓ completamente con tantos autobuses de pasajeros que llegaron; el problema no es ese, aunque algunos prestadores de servicios –como siempre– se “quejan” de estos visitantes “pobres” porque no les dejan los grandes fajos de billetes, pero eso es otro tema.

A donde yo quiero llegar es que a pesar de que sabemos que Puerto Escondido recibe a esta clase de turistas, las autoridades municipales, ni del lado de Colotepec ni de Mixtepec, se han preocupado por acondicionar algunas calles, estacionamientos y áreas comunes para que lleguen los autobuses, los turistas puedan descender y subir e inclusive se puedan surtir de algunas cositas que sí compran, pues aunque a lo mejor no van a restaurantes de lujo ni gastan grandes cantidades, hasta los “paisanitos” más humildes compran algo, y así, de piedrita en piedrita, llena el buche la gallina.

Imagínense por ejemplo si en la zona del Adoquín hubiera un área así para que los autobuses de pasaje que llegan pudieran estacionarse, hacer sus maniobras y demás en un espacio donde no afecten la circulación habitual, ¿a poco no sería algo benéfico para todos? Pero claro, eso implica muchos problemas y gastos para las autoridades, pues es adquirir un terreno, acondicionarlo y demás, y eso cuesta dinero que bien se puede usar “en otra cosa” (como robárselo, por ejemplo).

Además, al paso que vamos ya no les va a quedar ninguna calle en el centro de Puerto Escondido a los autobuses para circular, porque por donde vayan acaban causando un congestionamiento vial porque tienen que hacer sus maniobras, desquiciando a medio mundo, y encima con la habitual “amabilidad” de la mayoría de chóferes porteños, pues qué maravilla.

El problema es que nuestra mentecita retrógrada no asimila una cosa: nosotros queremos TODOS los beneficios del turismo sin tener que invertirle o “sacrificar” nada, y eso nomás no se puede; por ejemplo, pasando a otro tema, la semana pasada estaba yo leyendo la noticia de la denuncia que hicieron algunos turistas sobre cómo, de manera abusiva, en un restaurante de este Puerto (varios, diría yo) les cobran, de manera ilegal, la propina sobre el valor de la cuenta.

Es cierto que algunas personas se pasan de “marras” y no dan ni los buenos días, pero también es un abuso cobrarse así a la “malagueña”; y lo peor es que mucha gente no se da, o no se QUIERE dar cuenta de cuál es la queja.
Como siempre, no faltan los que agarran pleito y culpan a los turistas, diciendo que seguramente son “chilangos” que no quieren pagar nada; y aún si lo fueran, ¿acaso está fuera de lugar su denuncia? Lo que pasa es que nosotros como porteños somos buenísimos para clavar el colmillo, y luego, cuando los turistas se quejan, nos quejamos más nosotros porque “ni aguantan nada”.

Ah, pero más sabroso nos vamos a quejar el día en que los turistas se harten de tantos abusos y mejor se vayan a otros destinos, ahí sí vamos a estar EXIGIÉNDOLE a las autoridades que “hagan algo” para reactivar la actividad turística, cuando somos nosotros mismos los primeros que la apagamos con nuestra ambición desmedida.

Porque, claro, cuando nosotros hacemos bien que justificamos las cosas, pero que no nos las hagan a nosotros porque ahí sí pegamos el grito en el cielo; tomemos por ejemplo el caso de los taxistas, quienes en temporada vacacional se “mandan” al cobrar, ahí sí no creo que nadie, y muchos de los locales, vaya a decir que los que se quejan de esos cobros abusivos “ni quieren pagar nada”.

El punto es que mucha gente descarga sus traumas o qué se yo contra los turistas, ya ven por ejemplo aquellos que de “marranos” no bajan a los visitantes, ah, pero luego se quejan de que por qué “no vienen los amigos turistas” a Puerto Escondido, ¡pues porque aquí sus habitantes los tratamos como si fueran “apestados”!.

Ya en su momento lo dije, ni tantito disimulamos que lo único que queremos de los “amigos visitantes” ¡es su dinero! Lo demás no nos importa, si sufren mil problemas antes, durante y después de su llegada, nosotros ni en cuenta.

Si son víctimas de abusos, hasta buscamos la forma de “voltearles” el asunto y decir que la culpa es de ellos, en fin, la mediocridad a todo lo que da, pero luego no nos quejemos que un día esos turistas se van a hartar y buscarán mejores lugares donde disfrutar su estadía, y ahí sí vamos a querer aunque sea a esos “paisanitos” a los que hoy les hacemos el “fuchi” porque no traen los grandes fajos de billetes para dejarlos en nuestro negocio.

Comentarios