Prestadores de servicios “espantan” al turismo en la Costa con elevados precios.

Bahías de Huatulco, Oax. A pesar de haber tenido una excelente afluencia turística durante la temporada vacacional decembrina, registrándose una gran ocupación hotelera en los diferentes destinos turísticos de la región de la Costa, la ambición desmedida de algunos empresarios y prestadores de servicios siguen dando la mala nota, pues cada día son más comunes las denuncias de parte de los turistas ante los excesivos costos y prácticas ilegales por parte de los prestadores de servicios, especialmente restauranteros ubicados en las orillas de las playas.

Esta situación se presenta en casi todos los destinos de playa de la Costa oaxaqueña, por ejemplo, entre los prestadores de servicios de Playa del Panteón en Puerto Ángel; lo mismo ocurre con empresarios restauranteros en las Playas Puerto Angelito, Carrizalillo, Manzanillo o Zicatela en Puerto Escondido; ocurre en Mazunte, en Tonameca, pero si hay un lugar donde las denuncias son todavía mayores es en las Bahías de Huatulco, donde realmente estos restaurantes a la orilla de la playa nunca se han caracterizado por sus precios bajos, pero en esta temporada vacacional estos empresarios se han “volado la barda” llegando hasta el ridículo con sus precios tan inflados.

Esta situación deja en manifiesto la negligencia de parte de las autoridades municipales, estatales y federales, pues se supone que antes, durante y después de estas temporadas vacacionales los inspectores de Comercio Municipal deberían estar vigilando los precios que se manejan, precisamente para evitar incrementos bruscos durante la temporada alta.

Por otra parte, a diferencia de destinos como Puerto Escondido, en Bahías de Huatulco sí se cuenta con una oficina de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), lamentablemente el personal en esta dependencia tampoco cumple con sus funciones, dejando a los turistas indefensos ante las prácticas abusivas –e ilegales– de muchos prestadores de servicios turísticos.

En casi todas las playas de Bahías de Huatulco se presentan estos casos, por lo que muchos turistas prefieren no consumir ahí, pues a veces se cobran elevadísimos precios no solo por platillos o bebidas, sino hasta por los complementos, lo que es prácticamente un robo en despoblado.

Un ejemplo de estos abusos es del platillo llamado “Camarones 4×4”, que consiste en 16 camarones cocinados en 4 formas distintas; este platillo, antes de la temporada vacacional, tenía un precio de $300 en restaurantes de la Bahía San Agustín; ya en plena temporada decembrina, este mismo platillo costaba hasta $500 en los mismos establecimientos.

Las bebidas tampoco se salvan de esta situación, los turistas han denunciado que se les cobra hasta $90 por una michelada o $40 por un refresco de 600 mililitros; existen casos donde los precios no son tan excesivos, pero a cambio incluyen cantidades irrisorias del ingrediente principal; es el caso del pescado empapelado, que se vende entre los $200 y $250 en muchos restaurantes, pero los clientes, con tristeza, descubren que dentro del envoltorio casi todo el platillo consiste en verduras, con apenas una delgada porción de filete de pescado.

Los turistas reclaman que estos altos precios no se ven ni siquiera en algunos restaurantes de lujo de grandes ciudades como la Ciudad de México, Monterrey o Guadalajara, lo que, a la larga, podría acabar ahuyentando al turismo pues de nada sirve que haya más y mejor conectividad aérea o mayor promoción de toda la región de la Costa si los prestadores de servicios y restauranteros van a acabar alejando a los visitantes con sus abusivas prácticas.

Comentarios