Editorial

PARA EXIGIR PRIMERO DEBEMOS CUMPLIR

En algunos de los países que consideramos como ejemplo a seguir por los demás, como Japón, parte de la idiosincrasia de sus habitantes es el de exigirse a sí mismos mucho y de ahí, en consecuencia, exigirles a los demás en menor grado.

Por el otro lado, en países de América Latina el pensamiento del ciudadano promedio es el contrario, exigirle mucho a los demás y ser muy tolerantes, hasta negligentes, con nosotros mismos, permitiéndonos muchos “errores” u omisiones que, obviamente, a los demás no les perdonaríamos ni en sueños.

Y así, hemos creado una sociedad de personas que de los demás esperan todo, pero ellas mismas no son capaces de aportar nada; esta semana el Gobierno de la República puso en marcha un programa de becas para los llamados “NiNis”, jóvenes que no estudian ni trabajan, con el objetivo de ayudarles a cambiar su situación, dándoles una beca mientras reciben la capacitación para encontrar un empleo digno.

Para sorpresa de muchos, nadie acudió a inscribirse el primer día en que entró en operación este programa, demostrando así lo que algunos han señalado en repetidas ocasiones, los llamados “NiNis” no están en dicha situación por falta de oportunidades, sino que –en muchos casos– es por su propia falta de voluntad.

Muchos mexicanos, no solamente jóvenes, están esperanzados a vivir de las dádivas que les brinde el gobierno, el que sea, y así no tener que preocuparse por ser ciudadanos productivos; pero muchas de estas personas son las mismas que se indignan de que haya políticos holgazanes ocupando importantes cargos dentro del gobierno sin hacer nada.

No quiero con ello que una cosa justifica a la otra, mi punto es que PARA EXIGIR PRIMERO DEBEMOS CUMPLIR nuestra parte; yo no puedo juzgar a otros de negligentes o corruptos si yo, por mi parte, me porto de la misma manera. No puedo exigirles a otros que sí trabajen y desquiten su sueldo si yo no estoy dispuesto a hacer lo que, como ciudadano, me corresponde, y a ganarme de manera honrada el sustento diario.

Obviamente hay jóvenes que, hoy en día, no estudian o trabajan porque no han hallado las oportunidades, y estoy seguro que para ellos este programa del Gobierno Federal será una gran ayuda, pero mientras habrá miles de jóvenes más que seguirán esperando algún otro programa que solamente les dé dinero por no hacer nada, para mantener su estilo de vida como hasta ahora, esperando que sea “el gobierno” el que cubra todos sus gastos.

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