Píldoras de Cultura

2192.- NIEVA O NEVA

PREGUNTA:
Arturo Vela López

Don Salimoy, hace unos días escuché en un noticiero la palabra “nieva”, y me persigue la duda, porque yo digo “neva”. ¿Cuál de las dos palabras es la correcta?, o ¿cuál es la palabra correcta?, por su respuesta, gracias.

RESPUESTA:
Veamos la definición de nevar:

nevar.
(Del lat. vulg. nivāre).
intr. impers. Caer nieve.
tr. Poner blanco algo dándole este color o esparciendo en ello cosas blancas.

Se conjuga como acertar. (yo acierto, yo nievo; tú aciertas, tú nievas, él acierta, él nieva…) Observe que este verbo es, básicamente, impersonal, pero vea la segunda acepción y sí es un verbo transitivo. Usted nunca diría: yo acerto, ¿verdad?

Aunque creo que está muy clara la explicación, voy a darle la conjugación principal de este verbo

FORMAS NO PERSONALES
Infinitivo | Participio | Gerundio
nevar | nevado | nevando

INDICATIVO
Presente | Pretérito perf. simp. o Pretérito | Futuro simple
nievo | nevé | nevaré
nievas | nevaste | nevarás
nieva | nevó | nevará
nevamos | nevamos | nevaremos
nievan | nevaron | nevarán
nievan | nevaron | nevarán

Pretérito imperfecto o Copretérito
nevaba
nevabas
nevaba
nevábamos
nevaban
nevaban

SUBJUNTIVO
Presente | Pretérito imperfecto o Pretérito | Futuro simple
nieve | nevara o nevase | nevare
nieves | nevaras o nevases | nevares
nieve | nevara o nevase | nevare
nevemos | neváramos o nevásemos | neváremos
nieven | nevaran o nevasen | nevaren
nieven | nevaran o nevasen | nevaren

Condicional simple o Pospretérito
nevaría
nevarías
nevaría
nevaríamos
nevarían
nevarían

IMPERATIVO
nieva (tú) | nieven (ustedes)

2193.- EL SIGNO GRAMATICAL, LA COMA

PREGUNTA:
Ismael Martínez López

Amigo Don Salimoy, una de mis dudas es que no sé exactamente el uso de la coma, sé que es para hacer una pausa, pero sería preferible para mí que me lo explicara. Gracias.

RESPUESTA:
Hay muchas ocasiones en las que los signos ortográficos tienen un valor incalculable. No es broma.

Para muchas personas, escribir con signos o sin ellos, les da lo mismo. Es igual para ellos. Sin embargo sabemos que no es así, pues, por ejemplo, un buen abogado puede ganar un caso donde, por la redacción, haya un error.

Te mostraré casos donde se entiende una cosa por otra. ¿Te parece bien?

Señor muerto esta tarde llegamos…

Omití dos comas y un acento gráfico. Veamos con ellos:

Señor, muerto está, tarde llegamos…

NO TE COMAS “LA COMA”

Es muy habitual valorar aquello que es grande, ampuloso monumental, grandioso… y dejamos de prestar importancia a las “pequeñas cosas” y en lenguaje escrito, salvo el punto, no hay nada más pequeño que la coma.

A veces dudamos en donde colocar la coma, a veces hacemos un uso prolijo de ella y a veces, simplemente, la omitimos, pero… la ausencia o presencia descuidada de la coma puede cambiar el significado de un texto. Julio Cortazar decía que “la coma era la puerta giratoria del pensamiento” Y es cierto, precisamente por esa trascendencia que tiene en el significado del texto en función del lugar donde se la coloque, y si no… veámoslo:

Si yo escribo:

“Si el hombre supiera realmente el valor que tiene, la mujer andaría a cuatro patas en su busca”, es decir, el hombre sería perseguido por la mujer, pero si cambiamos la coma de lugar, manteniendo la literalidad de la frase y escribimos:

“Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer, andaría a cuatro patas en su busca”, tendríamos que los papeles se han intercambiado y ahora sería la mujer la perseguida por el hombre, para ello solo ha bastado poner la coma detrás de “tiene” o detrás de “mujer”.
Veamos algún ejemplo más:

“No es broma”, estoy diciendo que lo que sea no tiene nada de gracioso y deberemos tomárnoslo en serio, sin embargo, si escribimos “No, es broma”, podemos tranquilamente esbozar una sonrisa porque estamos ante algo a lo que no debemos conceder trascendencia alguna.

En la antigua Grecia, las pitonisas del Oráculo de Delfos, siempre adivinaban la suerte que correría el soldado en la guerra. Sus profecías se cumplían siempre, pues a la pregunta del guerrero ¿Volveré?, le respondían: “Irás volverás no morirás en el campo de batalla”. De esta manera, si aparecía algún familiar de un guerrero muerto en combate, pidiendo explicaciones, la pitonisa solo tenía que matizar. “Efectivamente yo dije: Irás, volverás NO, morirás en el campo de batalla” por el contrario todo aquel que regresaba vivo pensaba que le habían presagiado correctamente su “fatum” (en la mitología romana era la personalización del destino), y seguía recordando el “Irás, volverás, no morirás en el campo de batalla”.

Y como último ejemplo de la importancia de la coma citemos aquel bazar que en su escaparate exhibía tres anuncios a los cuales les faltaba una coma:

“Hay pelotas para niños de goma”, (¿niños de goma?).

“Se venden guantes para niños de lana”, (¿niños de lana?).

“Línea de cremas para piernas de uso diario”, (¿Hay piernas que no sean de uso diario?).

Sí, en efecto deberían haberse escrito con una estratégica coma en cada una de esas frases que dirían:

“Hay pelotas para niños, de goma”. “Hay pelotas, de goma, para niños”.

“Se venden guantes para niños, de lana”. “Se venden guantes, de lana, para niños”.

“Línea de cremas para piernas, de uso diario”.

Si tomamos ésta última frase, podemos reconocer en ella el mensaje de que la línea de crema, no las piernas, son susceptibles de usarse a diario, como los puntos y las comas que también deberían ser “de uso diario” y no una cosa tan ocasional como resulta ser en la práctica actual.

Soy consciente de que las reglas gramaticales pueden resultar *farragosas y/o extensas, al menos a veces, pero me resisto a no dejar algunos apuntes sobre su uso, por si pueden resultar útiles para alguien.

En definitiva, la coma (,) es un signo de puntuación que señala una breve pausa dentro del enunciado. Se emplea para separar los términos o conceptos de una enumeración, salvo los que vengan precedidos por alguna de las conjunciones y, e, o, u o ni. Por ejemplo: “Tengo perros, gatos, conejos y ratones” o “Mi casa no tiene persianas, toldos ni parasoles”.

Hay tendencias que admiten su uso para separar dos términos independientes de una oración, haya o no haya conjunción entre ellos, siempre y cuando sean realmente independientes; pues, si no, estaríamos en el caso anterior: “Los payasos saludaban, la gente aplaudía y los niños no paraban de reír”.

También se utiliza para delimitar una aclaración o inciso: “Julio, mi socio, acaba de editar su primer libro”.

Las locuciones conjuntivas o adverbiales, sea cual fuere su posición, van precedidas y seguidas de coma, tales como: en efecto, es decir, en fin, por consiguiente, no obstante, sin embargo, y otras de la misma clase.
*pesada, aburrida, tediosa, fastidiosa, larga, confusa…

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