Conversando sobre Educación

¿DE QUÉ PLATICAN LOS NIÑOS EN LA ESCUELA?

Un niño es una persona que está en la niñez y que tiene pocos años de vida, vive en la infancia, es decir, todavía no alcanza la pubertad; luego entonces, su desarrollo emocional e intelectual está en vías de conformación, en cuya integración influyen varios actores: padres de familia, maestros, amigos y la sociedad que lo envuelve, es un ser que “absorbe” lo que el medio ambiente le ofrece.

La vida del niño transcurre –o debería transcurrir– entre juegos, diversiones, fantasías propias de su tierna edad y entre personas de su misma edad, y ese transcurrir existencial debe estar cobijado por una familia que lo ame, lo respete, que lo anime a enfrentarse a su mundo inmediato que es el patio de juegos…y la escuela.

Cuando los niños empiezan a asistir a la escuela, les supone un cambio radical en su rutina establecida, muchos esperan ese nuevo derrotero con ánimos, con gusto, pero otros están asustados y nerviosos, irascibles, es un mundo nuevo al que se enfrentarán y el cual no conocen; sus expectativas suelen ser variopintas, y es que en ese mundo próximo sabe que se encontrará con personas desconocidas, unos de su edad y otros adultos, ambos personajes le causan estupor, unos por ser afines cronológicamente y otros por esa disparidad.

Pero llegado el momento escolar, se acoplan a su nuevo contexto, se involucran, se adaptan, incluso lo transforman y son a su vez transformados, pero, ¿Cómo lo hacen? Uno de los eventos que le ocurren en esta etapa es la socialización externa a la familia, puesto que conoce a otros infantes como él, tal vez tienen las mismas percepciones, ilusiones, deseos, y en ello estriba o se basa esta vida social que empieza y que lo marcará de por vida, además empieza a compartir lo que piensa, lo que tiene, y –sin hacerlo consciente totalmente– lo vuelve un hábito saludable, además conversa con los demás, y entonces: ¿De qué platican los niños?

Los temas de conversación giran alrededor de tres temas principalmente:

  • Juegos
  • Amistades
  • Deberes escolares

El tema de los juegos es de capital importancia, en ellos reside la “práctica” seria de las reglas y las normas, para un niño jugar es trascendental, le aporta energía, motivación, compañía, lo relaciona con la forma de ser de los demás compañeritos, por lo tanto, una conversación infantil está matizada en un gran porcentaje por lo que sucede en los juegos, tanto dentro como fuera de la escuela, y ello incluye a los juguetes, véase sino la algarabía que hay en una escuela el día siete de enero, reina la alegría, las risas, cada uno “presume” sus valiosos juguetes, y su mente infantil se traslada a fantasías provechosas para su espíritu, ergo, un niño que no juega es falto del espíritu de niño.

Otro elemento imponderable es el de las amistades, la compañía de los demás niños le revela un mundo rico en experiencias, cada cual aporta de su propio mundo para formar otro que es social, que incluye a los demás infantes y los hace elementos importantes en la sociedad infantil–escolar y consideran a la amistad como algo entrañable, algunos esperan ansiosos el nuevo día escolar para encontrarse con su amigo o amiga, y compartir con ellos sus aventuras o experiencias de la tarde anterior, a veces también comparten las penas y no solo las alegrías, lamentable pero cierto, pero resulta benéfica esta catarsis que encuentran en las infantiles amistades que los hace crecer como seres humanos, los refuerza emocionalmente y los anima a seguir en el camino que el destino les ha deparado.

El siguiente elemento de conversación es el de los deberes escolares, el que muchos consideran tedioso, aburrido, innecesario, sin embargo, es el hilo conductor que permite la consolidación de esa sociedad infantil en la que conviven los escolares, y también se afanan en realizar las tareas escolares y conseguir buenas notas, comparten la información y los conocimientos para convenir “quien sabe más” o “quien sabe menos”, es pues, el leit motiv de la educación básica sobre el cual se asientan los elementos anteriores para ser y existir: los juegos y las amistades.

Existen indudablemente muchos temas de conversación que los niños tienen para su convivencia escolar, pero el punto central es que ellos conversan, nunca están callados, hablan sin los prejuicios de los adultos, no conocen “el chisme” o las mentiras a propósito, solo hablan, se comunican, no hay dolo en sus expresiones, pero también vemos a niños que son callados o tímidos, les cuesta trabajo relacionarse o sostener una conversación, en ellos entonces hay que fijar la vista y atención, algo les sucede, y la naturaleza de un niño no es el silencio, sino la algarabía, ¿Qué les sucede?…Desafortunadamente la respuesta quizá este en el mundo de los adultos. 

Concluyendo, la siguiente frase de Mirko Badiale os deberá hacer reflexionar: “En cada niño se debería poner un cartel que dijera: Tratar con cuidado, contiene sueños”.

Maestro en Ciencias de la Educación Fidel Reyes Domínguez.

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