Grupo Puerto Escondido de AA celebró su aniversario número 32.

Puerto Escondido, Oax. El jueves 23 de diciembre integrantes de los Alcohólicos Anónimos (A.A.) celebraron el aniversario número 32 del Grupo Puerto Escondido, uno de los de mayor antigüedad en esta región de la Costa.

Por ello se organizó una gran celebración a la que fuimos invitados profesionales de las distintas áreas y que, de una u otra manera, apoyamos para difundir el mensaje de AA a todos los enfermos alcohólicos.

Para conmemorar esta fecha tan especial para los integrantes de A.A. se ofreció un desayuno en el Restaurante Junto al Mar de la Avenida Alfonso Pérez Gazga, mejor conocido como El Adoquín, de Puerto Escondido, a partir de las 9:00 horas.

En la mesa de honor estuvieron como invitados especiales el titular de la Unidad de Especialidades Médicas en Centros de Atención Primaria en Adicciones (UNEME-CAPA) de Puerto Escondido, psicólogo Mario Óscar Villegas Martínez; también se contó con la presencia del Capitán de Puerto en esta ciudad costera, el piloto naval Rafael Alfredo Gutiérrez Robles, además de integrantes de A.A. quienes compartieron sus experiencias en torno a esta enfermedad, al funcionamiento de los grupos de Alcohólicos Anónimos y sus vivencias personales como ex bebedores.

Para empezar este encuentro, se leyó el enunciado de Alcohólicos Anónimos que a la letra dice: “Alcohólicos Anónimos es una comunidad de hombres y mujeres que comparten su mutua experiencia, fortaleza y esperanza para resolver su problema común y ayudar a otros a recuperarse del alcoholismo. El único requisito para ser miembro de A.A. es el deseo de dejar la bebida.

Para ser miembro de A.A. no se pagan honorarios ni cuotas; nos mantenemos con nuestras propias contribuciones. A.A., no está afiliada a ninguna secta, religión, partido político, organización o institución alguna; no desea intervenir en controversias, no respalda ni se opone a ninguna causa. Nuestro objetivo primordial es mantenernos sobrios y ayudar a otros alcohólicos a alcanzar el estado de sobriedad”.

Posteriormente, uno de los integrantes de A.A. habló sobre el tema “¿Qué es Alcohólicos Anónimos?”, comenzando con una crónica breve del inicio de los grupos de A.A. en el 10 de junio de 1935, por medio de sus cofundadores, el Dr. Bob y Bill W., quienes tenían problemas con su manera de beber y, al coincidir en la vida, deciden agendar una cita y sostener una pequeña plática en la cual descubren que compartiendo sus experiencias tienden un puente de comprensión y así es como empiezan a dejar la bebida.

Desde entonces, hasta la fecha, A.A. lleva 80 años funcionando a nivel mundial, con grupos que sesionan diariamente durante 1 hora y media; sólo en México hay más de 14,000 grupos de A.A. y más de 120,000 miembros recuperados.
Una de las bases para la recuperación es la unidad, por lo que se promueve entre los integrantes de A.A. el acudir diariamente a las sesiones de grupo, aplicando el “Plan de las 24 Horas” que es: “Yo no bebo el día de hoy, el ayer ya pasó y el mañana es incierto, solamente me concentro el día de hoy en no beber”.

Otro de los fundamentos para los miembros de A.A. es la presencia de un Dios amoroso como autoridad superior, no existe una autoridad humana que gobierne a todos los grupos de Alcohólicos Anónimos, cada grupo de A.A. toma sus propias decisiones, por lo que cada grupo es autónomo, excepto en asuntos que afecten a otros grupos o a A.A. como un todo.

Ningún grupo de Alcohólicos Anónimos ofrece retiros espirituales, no tiene granjas o anexos, no proporciona alimentos, casa, trabajo o cualquier tipo de servicio social o de caridad.

El principal y único propósito de los grupos de A.A. es de llevar el mensaje al alcohólico que todavía sufre.

Un grupo de Alcohólicos Anónimos nunca debe respaldar, financiar o prestar el nombre de Alcohólicos Anónimos a ninguna entidad allegada o empresa ajena, para evitar que los problemas de dinero, propiedad y prestigio los desvíen de su propósito primordial.

Todo grupo de A.A. debe mantenerse por sí mismo, negándose a recibir contribuciones de afuera. Cuando los miembros de A.A. eran todavía alcohólicos activos siempre buscaban ayuda externa, sin embargo como parte de su proceso de recuperación se les enseña a ser personas responsables.

Al hacer uso de la palabra, el psicólogo Mario Óscar Villegas Martínez, titular de la UNEME-CAPA de Puerto Escondido señaló: “Desde hace 10 años aproximadamente que llegamos a Puerto Escondido consideramos a A.A. como nuestros mejores aliados para comenzar a combatir este problema que es totalmente discapacitante en el ámbito familiar y laboral.

Está pronosticado que una de las mayores discapacidades en el ámbito laboral dentro de unos años van a ser las adicciones, y dentro de éstas el alcoholismo como la más común, en ello radica la importancia de los grupos de A.A. para combatir esta enfermedad que, hasta hace relativamente poco tiempo, se empezó a ver como lo que es: una enfermedad.

Tuvieron que pasar más de 40 años para que dentro del catálogo de los trastornos que discapacitan a las personas se considerara al alcoholismo como una enfermedad; hace algunos años todavía se pensaba que la persona alcohólica tenía un vicio, una tradición o un mal hábito, hasta que la ciencia, especialmente la psicología, empezó a catalogar el alcoholismo como algo fuera de la voluntad de la persona.

Y es que así como ninguno de nosotros quisiera tener una enfermedad de las más comunes que hay, de la misma manera el alcohólico no es que quiera estar enfermo. Entonces, en el 2007 a nivel nacional se implementaron las UNEME-CAPA, en 2009 llega a Puerto Escondido con la intención de cooperar con la atención médica especializada del alcoholismo y otra adicción.

En el UNEME-CAPA que se encuentra junto al Hospital General, también conocido como el 30 Camas, trabajamos un equipo de profesionales, médicos, psicólogos, trabajadoras sociales que nos enfocamos a trabajar las adicciones como una enfermedad, brindándole un tratamiento especializado.

Como parte de este tratamiento, nuestros mejores aliados han sido los grupos de A.A., de manera personal no tengo la experiencia de cómo trabajan dichos grupos, pero sí soy testigo de sus resultados y aquellas personas adictas que acuden a un grupo de A.A. se recuperan más rápidamente de su enfermedad.

Por ello, quiero hacerles la invitación a todos aquellos, especialmente adolescentes y padres de adolescentes, a que nos visiten en el UNEME-CAPA pues una de nuestras principales estrategias está en la prevención más que en el tratamiento, tratamos de intervenir antes de que se instale la enfermedad”.

De la misma forma, otro miembro de A.A. trató el tema “¿Quién es un enfermo alcohólico?”, en donde explicó que al inicio de la década de 1930 el alcoholismo solamente se consideraba como un vicio o mal hábito, hasta que el médico William Duncan Silkworth, quien atendió más de 50,000 de adictos al alcohol y a las drogas, llegó a la conclusión que el alcohólico es una persona anormal, pues padece una obsesión con compulsión, es decir, un enfermo obsesivo-compulsivo.

En 1953 la Organización Mundial de la Salud dictaminó al alcoholismo como una enfermedad incurable, progresiva y mortal; incurable porque, hasta el día de hoy, no existe un remedio para que un bebedor problema pueda volver a tomar como un bebedor moderado; progresiva porque se empieza bebiendo poco y de manera poco frecuente hasta terminar en una manera muy diferente, y mortal porque la ingesta de alcohol es causante de diversos accidentes e incluso muerte prematura, además de generar otros padecimientos mortales.

La definición de “enfermedad” es “todo lo que aqueja al cuerpo, la mente y el espíritu”, por lo que un enfermo alcohólico es toda aquella persona que sufre por su manera de beber, ya sea en su persona, en sus emociones, en sus relaciones familiares, de amistad o laborales.

La diferencia respecto a un bebedor moderado es que éste puede controlar todavía su ingesta de alcohol, decidir cuándo y cuánto beber sin afectar sus relaciones interpersonales o laborales, mientras que el enfermo alcohólico poco a poco va perdiendo el control, siente la obsesión o necesidad por beber, empieza a dañar a aquellas personas a su alrededor y a sí mismo por satisfacer su necesidad del alcohol.

Por ello es importante, como parte de los 12 Pasos de Alcohólicos Anónimos, que el enfermo reconozca que tiene una enfermedad y que necesita ayuda.

El Grupo Puerto Escondido de A.A. está abierto a todos aquellos hombres y mujeres que quieran dejar de beber, y se encuentra en Calle Segunda Norte altos, entre Avenida Oaxaca y Primera Oriente, frente a las oficinas del INE en este Puerto, con sesiones diarias de las 18:30 a las 20:00 horas. 

Después de las intervenciones de los asistentes, se sirvió el desayuno preparado para la ocasión, se realizó una rifa de regalos y se hizo el corte del tradicional pastel por parte de los integrantes del Grupo Puerto Escondido de los Alcohólicos Anónimos.

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