Hace dos semanas, a través de este comentario editorial, hablé de cómo, en ocasiones, la información parcial y tendenciosa llega a volverse “viral” porque las personas no tenemos el hábito de cotejar información, investigar fuentes o comparar contenidos.

En días pasados, a través de varios medios de comunicación y sobre todo por las famosas redes sociales, se difundió una noticia en donde se afirma que científicos han encontrado “la cura” para el VIH, utilizando un tratamiento a partir de células madre.

Este descubrimiento podría revolucionar la medicina moderna y ayudar finalmente a erradicar esta terrible y mortal enfermedad, sin embargo, este proceso no da los resultados que muchos han asegurado.

Lo que en realidad se descubrió es que este tratamiento con células madre está destruyendo algunas estructuras dentro del Virus de Inmunodeficiencia Humana, pero ello no significa que lo esté eliminando completamente, o que ya haya una cura contra este virus.

Puede parecer un detalle menor, pero hay una enorme diferencia, pues realmente apenas se empieza a vislumbrar una posible cura al VIH, y para ello podrían pasar todavía muchos años; por ello es muy peligroso COMPARTIR SIN VERIFICAR la información.

La mayoría de los artículos en medios de comunicación serios hicieron esta diferencia dentro de la nota, aunque algunos usaron títulos sensacionalistas donde se daba por hecho que ya existía la cura al VIH, pero en las redes sociales se manejó de una manera irresponsable esta información, dando pie a mucha confusión.

El problema radica en que entre las páginas que fomentaron esta desinformación se encuentran medios de comunicación que, supuestamente, deberían ser serios, pero en realidad, no lo son, y los cuales únicamente buscan generar sensacionalismo, no informar.

Lamentablemente aquí podemos ver lo poco que realmente le importa a estos supuestos medios y comunicadores sus lectores, pues no tienen el menor empacho en manipular la información, manejarla de una forma parcial y tendenciosa o simplemente exagerarla para conseguir más clientes, demostrando una nula ética profesional.

Más lamentable aún que haya quienes ni siquiera se dan cuenta que están siendo engañados, porque no nos hemos formado un hábito como ciudadanos de cotejar siempre la información que nos llega, tenemos el mal hábito de simplemente leer o escuchar un solo medio de comunicación, y no comparar lo que se dice allá con lo que se dice en otros medios.

Y es que, aunque cada medio tiene su propio estilo y una línea editorial clara, al final de cuentas una nota informativa debe estar apegada a la realidad, narrando los hechos como sucedieron, no al gusto de quien escribe.