¡Ay San Cochado el Aceitoso! De plano hay personitas a las que les encanta estarse quejando por todo y de todo (y conste que NO me mordí la lengua), y así sea que las cosas no se hagan como ellas digan, o si sí, de todos modos, van a estar quejándose porque son de esas personas ociosas que no tienen oficio ni beneficio.

Esto lo digo porque, finalmente, y después de mucha presión por parte de ciudadanos y empresarios de Puerto Escondido, la autoridad municipal de San Pedro Mixtepec decidió abrir a la circulación un tramo de la renovada Avenida Oaxaca, que va de las Calles Décima a la Octava Norte.

Hace apenas unos días no faltaban los “eternos inconformes” (como dijera mi compañerito el escualo) quejándose de que esta autoridad ya debería “apresurarse” para abrir la circulación en esta importante arteria, diciendo que los comerciantes ya necesitaban volver a trabajar y muchos argumentos más, hasta cierto punto, muy válidos.

Pero ahora que la autoridad cedió ante la presión de los ciudadanos, estos mismos “malquerientes” se están quejando diciendo que cómo se les ocurrió abrir una calle que ni siquiera está terminada, que no tiene las señalizaciones pertinentes y demás quejas.

Y, pues sí, no se tienen todas estas cosas; a lo mejor es por el “pequeñísimo” detalle de que ¡LA OBRA NO ESTÁ TERMINADA! O sea, ¿qué esperaban? ¿Qué la autoridad en secreto ya había acabado la obra y de pura “mala leche” no la habían querido abrir? ¡Es obvio que por una buena razón no se había abierto!. 

Ahora bien, es verdad que los ciudadanos y empresarios también tenían muy buenas razones para EXIGIR que ya se abriera la circulación en la Avenida Oaxaca, en parte porque la autoridad municipal nunca se tomó la molestia de explicarles, por lo menos a los directamente involucrados, cómo se iba a desarrollar este proyecto, pero no se hizo, y por eso había muchas dudas de lo que se iba a hacer, cómo se iba a hacer y, sobre todo, cuándo se iba a hacer. 

Al no tener ni idea, uno se desespera porque vemos que hay ciertos avances, y creemos que eso es todo lo que se va a hacer, pero resulta que no es así y es entonces que ya estamos que se nos “salen los ojos” viendo que se trabaja y se trabaja, pero nunca parece haber fin. 

Pero bueno, finalmente la cuestión es que, por ahora, se abrió un tramo de la Avenida Oaxaca, y esperamos que también haya alguna otra clase de apoyo para que los comerciantes puedan recuperarse un poco de todas las pérdidas que han tenido en este tiempo en que no pudieron trabajar con normalidad. 

De ahí, según dijeron las autoridades municipales, una vez pasado el periodo vacacional de fin de año, el Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de las Infraestructuras y el Ordenamiento Territorial (Sinfra) va a encargarse de retomar el proyecto y concluirlo (al menos esta primera etapa). 

Esperemos que para entonces haya una mejor comunicación entre los responsables de la obra y los ciudadanos, para evitar malentendidos, pero también para que la misma ciudadanía sepa si los trabajos se están haciendo correctamente o no, y dentro de los tiempos estimados. 

Por otro lado, el pasado fin de semana nos enteramos de que, finalmente, se salieron con la suya los pescadores que exigían la destitución del Capitán de Puerto de este destino de playa, los cuales, según los rumores, contaban con el apoyo de algunos personajes importantes de la política local. 

Tengo que reconocer que, en lo que a mí respecta, ésta es una muy mala noticia, no porque diga que no haya habido errores u omisiones con este capitán, porque en su momento comenté algunos detallitos que no me parecían correctos, sin embargo, con esta decisión se sienta un peligroso antecedente en el que si a un político le da por “grillar” (con eso que casi no les gusta) o a un grupito de pescadores no les parece que el Capitán de Puerto los quiera traer “marcando el paso”, simplemente tienen que hacer un borlote y con eso van a conseguir tumbar a quien ellos quieran, y pues así en lugar de que sea el Capitán de Puerto el que ponga orden, van a ser los pescadores y lancheros los que se van a mandar solitos, mientras el Capitán sólo va a estar ahí de “decoración”.

¿Y las leyes? ¡Bien, gracias! Nada más van a estar de decoración porque, al final de cuentas, lo que va a tener más peso es lo que digan un grupito de pescadores, porque el mismo Capitán de Puerto reconoció que ni siquiera fueron todos los pescadores los que exigieron su destitución, sino una minoría, muy escandalosa y conflictiva, por cierto, pero minoría al final.

Y pues ahora ya el próximo Capitán de Puerto va a venir con el antecedente de que, en primer lugar, tiene que tener “contentos” a los pescadores y lancheros, ¿y eso en México qué significa? Que tenga miramientos especiales para ellos y no les aplique la ley como tiene que ser, como pasa en tierra con los directivos de la Policía Vial y los transportistas, pues los primeros simplemente “doblan las manitas” ante los segundos, dejándolos hacer y deshacer a sus anchas, mientras que a los demás ciudadanos nos quieren traer bien “cortitos”, y pues cuando está uno mal sí debe ser así, pero bien dicen por ahí “o todos coludos, o todos rabones”, no debe haber miramientos, porque si no las leyes simple y sencillamente no funcionan.