¡Ay San K. Tarriento el Mocoso! Esta semana pescadores y lancheros de Puerto Escondido y otras comunidades de la región de la Costa se unieron para manifestarse y exigir la renuncia del actual titular de la Capitanía de Puerto en esta ciudad costera.

Según los inconformes, el Capitán de Puerto ha abusado de su cargo, ha decidido cobrar fuertes multas por faltas, según ellos mismos, “menores” y, en resumen, les ha dado un muy mal trato a los pescadores, lancheros y prestadores de servicios náuticos en esta zona.

Sin embargo, hay quienes dicen que, aunque realmente algunos de los inconformes sí tienen razón en sus quejas, hay otros que simplemente se están uniendo porque quieren una autoridad marítima “a modo”, alguien que se haga de la vista gorda (¿MÁS?) y deje a los señores lancheros y anexos hacer y deshacer a su antojo, casi casi como los elementos de la Policía Vial les toleran casi todo a los transportistas, y cuando no, nada más basta con que alguno de los choferes involucrados le avise a sus compañeros de gremio para que, entre todos, lleguen a hacer “presión” para amedrentar a las autoridades.

Personalmente no puedo decir si está bien o está mal la destitución que piden los pescadores, lo que sí sé es que si, como ellos dicen, el Capitán de Puerto está cometiendo esos abusos, las autoridades correspondientes deberían realizar la investigación correspondiente; ellos como los afectados también deben tener pruebas que sustenten lo que dicen, y si no pues ya va siendo hora de que las consigan, porque no es no nada más lanzar acusaciones así como así y esperar respuesta, hay un proceso que seguir.

Sin embargo, aunque no tengo idea de si realmente los pescadores y prestadores de servicios náuticos están sufriendo abusos, lo que sí sé es que URGE una verdadera investigación, pues no sé si a muchos ya se les olvidó lo “indignados” que estábamos cuando se dio a conocer la masacre de más de 300 tortugas y se pensaba que los culpables habían sido los barcos atuneros que operan en altamar.

Quizá algunos recuerden que, según el dictamen final, los verdaderos culpables fueron pescadores locales, pues la red donde se encontraron estos animalitos marinos era un trasmallo ––legal– que se usan en esta zona.

Y aquí es donde digo que se necesita una investigación de fondo, pues la autoridad marítima (Capitanía de Puerto) DEBERÍA estar tratando de dar con el o los culpables, aplicarles las sanciones correspondientes y, sobre todo, realizar labores de vigilancia para evitar que casos como éste se vuelvan a repetir.

Pero como siempre parece que nuestras autoridades solamente quieren serlo cuando se trata de cobrar multas, salir en la foto cuando las invitan a diferentes eventos y pararse el cuello hablando de tantas más cuántas cosas que están haciendo, aunque en la realidad muchas veces no vemos nada de esto.

Aquí es donde realmente necesitamos ver autoridades responsables, que cumplan con su función y, sobre todo, den resultados concretos de lo contrario, como dijera hace tiempo un valiente ciudadano, si no pueden…¡Que renuncien!.

También debemos entender una cosa, y es que siempre va a haber quienes se quejen de que la autoridad es “muy malvada” porque pretenden OBLIGARLOS a cumplir la ley, ¡a ellos que son una de raza superior! ¡Ni lo permita Dios!.

Digo, no vayamos muy lejos, lo vemos con los automovilistas y motociclistas, muchos de ellos se pasan el reglamento de tránsito por el arco del triunfo, ah, pero cuando la autoridad vial hace sus operativos sorpresa y los cachan “en la maroma” ahí sí se rasgan las vestiduras y se preguntan por qué no mejor las autoridades persiguen “a los verdaderos criminales” y dejan de fastidiar a los pobres “ciudadanos de bien” que nada más cometen “faltas menores”.

También hace falta que las autoridades se fajen bien los pantalones ya que, desafortunadamente, algunos conductores están como los mocosos de hoy en día, que le tienen bien agarrada la “medida” a sus padres y saben que éstos harán mucho escándalo, lanzarán muchas amenazas, pero, a la hora de la hora, les va a temblar la mano y no les van a hacer nada.

Porque los mismos policías luego reconocen que hay casos de algunos motociclistas y conductores del transporte público quienes en ya varias ocasiones han sido detenidos en estos operativos, se les ha hecho la llamada de atención y se les da la oportunidad de arreglar su situación, pero no lo hacen.

Vuelven a ser detenidos, y hasta se portan groseros y agresivos, porque saben que los policías no les van a hacer nada, y ese es el problema, ya desde principios de este año se nos había dicho que solamente por unos meses se iban a hacer unos operativos de “concientización” pero que de ahí en adelante se iba a aplicar todo el peso de la ley.

Sin embargo, ya a escasos 3 meses de que termine este 2018 simplemente no se ve para cuándo, ¿o será que al final se “rajaron” las autoridades viales para hacer cumplir la ley? Porque entonces todo el trabajo que venían haciendo ellos mismos lo han echado abajo, porque ahora cualquier conductor va a darse cuenta que la “autoridad” es puro ruido y pocas nueces.