Puerto Escondido, Oax. Con diez quejas interpuestas ante la Visitaduría Regional de los Derechos Humanos, la Policía Municipal de Santa María Colotepec encabeza la lista negra por violaciones a los Derechos Humanos en la región de la Costa; le siguen los municipios de San Pedro Mixtepec, con ocho denuncias, y el ayuntamiento de la Villa de Tututepec con siete quejas, respectivamente.

En entrevista para El Despertar de la Costa, la titular del organismo descentralizado, María del Pilar Marroquín, también dijo que los ayuntamientos de San Juan Lachao, San Sebastián Ixcapa, Santos Reyes Nopala, Santa Catarina Juquila, Santiago Jamiltepec, Tataltepec del Valdés y Santiago Ixtayutla tienen una queja, respectivamente.

En cuanto a las dependencias gubernamentales de carácter estatal, la lista la encabeza la Vicefiscalía Regional de Justicia, con trece quejas; le sigue la Secretaría de Seguridad Pública, con seis quejas; por su parte, el Congreso del Estado, los Servicios de Salud de Oaxaca, el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca y la Secretaría de Movilidad también tienen una queja.

María del Pilar Marroquín aseguró que, a diferencia de años pasados, las quejas por violaciones a los derechos humanos han disminuido y, en lo que va del año, hasta el miércoles 28 de noviembre hay un total de 64 quejas levantadas por ciudadanos que confían en las respectivas sanciones administrativas para quienes violentaron sus derechos, en su mayoría cometidos por abuso de autoridad.

“Nosotros somos una autoridad administrativa y lo que en nuestras recomendaciones solicitamos a las autoridades municipales es que sancionen a sus servidores públicos que son señalados cuando acreditamos la violación a los derechos humanos.

Aunado a eso, siempre les solicitamos capacitaciones a sus servidores, nosotros les proporcionamos personal capacitado que viene de Oaxaca”, dijo la informante.

Lamentablemente de nueva cuenta el municipio de Santa María Colotepec encabeza la lista negra en las violaciones a los derechos humanos, quedando de manifiesto que sus autoridades no han aprendido –o no han querido– respetar los derechos humanos, escudándose en la excusa de que son una autoridad “de usos y costumbres”.

Ciertamente, de acuerdo a la ley, sus elecciones municipales son consuetudinarias, pero administrativamente estas autoridades municipales tienen derechos y obligaciones como cualquier otra, por contar con un Bando de Policía y Buen Gobierno, así como reglamentos municipales, a los cuales ellos mismos hacen caso omiso.