Puerto Escondido, Oax. Uno de los delitos más graves en contra de la preservación de la fauna marina está el de recolectar y transportar huevos de tortuga; a pesar de que se trata de una norma federal la que prohíbe esta práctica, hay personas que se aventuran a saquear los nidos de estos quelonios, para después vender los huevos por docena, casa por casa, incluso algunas veces hasta tienen entregas en algunos bares y cantinas, donde se venden u ofrecen como “botana” a los clientes. 

El miércoles 12 de septiembre elementos de la Policía Estatal, al implementar recorridos de seguridad y vigilancia sobre Carretera Federal 175 en la zona de San Pedro Pochutla, a la altura de la población de Comala, alrededor de las 02:00 horas de la mañana, le marcaron el alto a una camioneta tipo Urvan del servicio público, la cual brinda el servicio de pasaje cubriendo la ruta Oaxaca–San Pedro Pochutla; los policías estatales detuvieron el vehículo de pasajeros para realizar una inspección de rutina.

Al revisar los equipajes y bolsas de los pasajeros, los uniformados abrieron una bolsa negra que contenía alrededor de 800 huevos de tortuga; por ello los Policías Estatales se dieron a la tarea de investigar quién era el dueño o dueña de la bolsa con huevos de tortuga, hasta que lograron establecer que una dama era la dueña del cargamento prohibido.

Dijeron los Policías Estatales que, al momento de pedirle sus generales, esta persona dijo llamarse Rosa María H.J. de 34 años de edad, originaria de San Pedro Pochutla, con domicilio conocido en la agencia de El Vigía.

Una vez corroborada la información y que ella era la que transportaba los huevos, de inmediato fue arrestada para ser puesta a disposición del Ministerio Público Federal con sede en Huatulco para que Rosa María aclare porqué transportaba un producto prohibido.