¡Ay Santo Matito el Colorado! De verdad que no entiendo nuestra mentalidad tan mediocre, cuando va a empezar la temporada vacacional ahí andamos con nuestra carota de falsedad diciendo que en Puerto Escondido estamos listos para recibir y atender a TODOS los “amigos” turistas que nos visiten, estamos de arrastrados buscando la manera de sacarles hasta el último pesito a estas personas y, cuando no salen las cosas como esperábamos, inmediatamente empezamos a buscar culpables, porque claro, si algo sale mal tiene que ser culpa del gobierno, del clima, de los terremotos, de los peces que no se dejan atrapar, ¡y hasta de los turistas!, porque el chiste es hacerla de “pedido” por todo, como dijera mi compañerito el escualo.

Todas esas excusas y muchas más me tocó leer y escuchar en los últimos días, luego de que la temporada vacacional de Semana Santa no resultara tan buena como esperábamos; hubo quienes decían que la culpa es del Gobierno del Estado que no le ha invertido lo suficiente en campañas de promoción turística, y yo me pregunto, ¿para qué echarle dinero bueno al malo? Porque aunque nos duela reconocerlo, Puerto Escondido no hizo precisamente muchos méritos para ser un destino de playa atractivo para los turistas, no vamos muy lejos, hablemos nada más de los elevadísimos niveles de contaminación que tienen nuestras playas, el único atractivo turístico de verdad relevante, y uno que NOSOTROS MISMOS nos hemos encargado de destruir y ensuciar, hasta pareciera que algunos disfrutaran buscando cada día nuevas formas de contaminar todavía más las playas de este bello Puerto, como si aquello fuera un deporte malsano.

Pero no nada más los problemas ambientales alejan al turismo, ¿se acuerdan del “show” que hicieron autoridades y ciudadanos de Colotepec en pleno inicio de la Semana Santa? ¿Y todavía tenemos el cinismo de RECLAMARLE al gobierno estatal que no haya suficiente promoción turística? ¡Si nosotros mismos permitimos o fomentamos la publicidad negativa!.

Hubo otros quienes decían que parte del problema es que por los terremotos de los últimos meses se han alejado de las costas los peces y, por eso, estas especies marinas son más escasas y caras, por lo que los restauranteros tenían que cobrar más por ellos; y no niego que es verdad que estos movimientos nos han dejado muchos problemas, ni dudo que sea verdad que los peces se hayan alejado en parte por esta razón, sin embargo seamos sinceros por un momento, ¿alguna vez hemos visto a alguna cooperativa pesquera de Puerto Escondido promover activamente la llamada “pesca sustentable”? ¿Verdad que no?

Y ahora, díganme otra cosa…¿Cuál es el gran “chiste” con que prácticamente cualquiera sale al inventarse algún “nuevo” torneo o actividad en Puerto Escondido? Efectivamente, casi todos nos vienen con un NUEVO torneo de pesca de algún tipo, ¿qué creen señores? ¡Los peces no son infinitos! Aunque sean de esos torneos de “captura y libera”, hay repercusiones entre los peces, además que la presencia de las embarcaciones de motor siempre asustan a los cardúmenes; nos podemos quejar de que por los terremotos hay pocos peces, pero la verdad es que tampoco vemos a los pescadores y autoridades buscando la forma de promover una pesca sustentable en Puerto Escondido, a pesar de que en otros lugares de México y el mundo ya con mucho éxito se tienen “granjas” de peces dentro del mar, para aumentar la producción pesquera sin afectar la calidad de las especies, pero a un precio mucho más accesible para todos.

Pero lo que de verdad me dio coraje al escucharlo es cuando algunos DESCARADOS (porque de otro modo no se les puede llamar) se quejaban de que a Puerto Escondido llegaba puro turista “pobretón” de esos que se compran su pan Bimbo y su kilo de jamón o bien su latita de atún y con eso comen; y no faltaron los que todavía decían que se les “debería prohibir” a esta clase de turistas que vengan a Puerto Escondido, porque nada más vienen a contaminar las playas que nosotros tanto hemos cuidado (sí Chucha, ¡cómo no!) y ni siquiera dejan una derrama económica fuerte; y decía yo que esos son unos descarados porque ahí vemos realmente qué es lo que a la gran mayoría mueve, el puro interés, según ponemos la careta de muy serviciales (hasta caer en el servilismo) y aseguramos que en Puerto Escondido TODOS los turistas son bienvenidos, aunque claro, pareciera que hay una “cuota mínima” de consumo para que sean verdaderamente bien vistos, y si no, hasta exigimos que mejor ni vengan, ah pero eso sí, cuando de verdad se nos cumpla ahí vamos a andar berreando como becerritos porque ni las moscas se paran en nuestro destino turístico de primer mundo (en los precios que cobramos, no en la atención ni en la limpieza) y vamos a volver, una vez más, a buscar culpables entre todos, excepto claro en nosotros mismos, porque nosotros somos unas blancas palomitas.