¡Ay Santa Rabilla la Repetidora! Esta semana, platicando con una persona, me contó que unos conocidos suyos decidieron aprovechar la “colita” de la temporada vacacional de verano para echarse “un rol” por esta bella región de la Costa, y sabiendo que esta personita vive aquí en Puerto Escondido le preguntaron qué otra cosa (aparte de ir a la playa) hay en este bello Puerto, y sobre todo considerando que no todos los turistas traen costales llenos de dinero para gastarlo a diestra y siniestra.

Y esta persona me contó que, la verdad, cuando le hicieron esta pregunta por un momento no supo qué decir, y no es porque no haya potencial turístico, lo que pasa es que no lo hemos sabido aprovechar como es debido.

Por poner un ejemplo, creo que todos hemos escuchado que en la zona de Colotepec se han descubierto algunas reliquias arqueológicas, y aunque de manera “no oficial” hay recorridos para visitar estos lugares, los años han pasado y las autoridades de Colotepec no han sido capaces de decir “esta boca es mía” y empezar a apoyar en forma para que aquello se vuelta un atractivo turístico más.

Y en toda la región hay infinidad de atractivos turísticos que, lamentablemente, no se están aprovechando como se debe, en parte porque no hay el apoyo necesario para ello pero, también, porque muchas veces los porteños nos portamos como “novia celosa” y no queremos que los turistas siquiera se atrevan a mirar de reojo a otros puntos de la Costa, porque los queremos tener aquí cautivos aunque en Puerto Escondido no haya realmente muchas cosas que hacer, no porque no se tenga, simplemente que no hay interés en hacerlas.

Pero bueno, siguiendo con lo que decía, una cosa que debemos entender es que Puerto Escondido como destino turístico no puede, ni debe, ser un “producto único”, algunas veces he señalado que aunque Huatulco y Puerto Escondido no son iguales, hay lecciones que podemos aprender de este destino planeado, y una de esas lecciones es que Huatulco se ha ido enriqueciendo como atractivo turístico precisamente porque se combinan “productos” turísticos en un solo paquete.

Tenemos por ejemplo las visitas a las famosas “Cascadas Mágicas”, los tours a las fincas cafetaleras, además de otras actividades como las visitas a los telares y varias cosas más que, aunque puedan parecer una “tontería”, sabemos que han servido para que los turistas quieran más de Huatulco.

Puerto Escondido solo tiene muchos atractivos, pero es todavía mejor si se involucraran a otras comunidades de la región, hay muchas cosas que se pueden hacer y así el beneficio se reparte para todos, pero he ahí el meollo del asunto, porque los porteños no queremos eso, queremos que todo el dinero de los turistas se quede aquí y nada más aquí, porque nuestra visión es tan pobre que solamente pensamos a corto plazo, sacar el máximo beneficio del turismo durante una temporada, en lugar de dejarle un buen sabor de boca y hacerlo sentir invitado a volver a Puerto Escondido para dejar una derrama constante que, a la larga, nos va a beneficiar más a todos.

Pasando a otros temas, la verdad da tristeza ver el poco interés que tienen nuestras autoridades en muchísimas cosas; por ejemplo, nos enteramos que la autoridad municipal de Colotepec está construyendo un andador peatonal por la entrada de la Colonia Marinero, es una excelente iniciativa que se tiene que reconocer, el problema está en que quién sabe de quién fue la brillante idea, después de que se hizo el colado de la primera etapa de esta obra, de dejar el material sobrante tirado sobre la carretera.

En cierto modo uno lo entendería si ya se tuviera listo todo para la siguiente etapa y en cuestión de unos cuantos días se fuera a colar el resto, pero no es así, el material simplemente se quedó ahí tirado, y siendo arrastrado por las lluvias de los últimos días, robándose un carril de la carretera y ni siquiera se ven avances para empezar a preparar la segunda etapa de este proyecto, por lo que parece que ese material va a quedar ahí por un buen rato, digo, ¿de verdad no hubo alguien con cabeza para reunir ese material y llevarse mientras se ocupaba para no causar problemas? O mejor aún, ¿no podía alguien haber planeado que la obra no se detuviera por tantos días para concluirla ya como se debe? Digo, ahí se los dejo de tarea para que lo reflexionen.