¡Ay San Goloteo el Trepidatorio! Hay que reconocer que el Puerto Escondido Fest, para ser un evento relativamente “nuevo”, tiene el potencial para ser algo bastante grande, sobre todo porque hay que reconocer que se ha querido incluir mucho más que solamente las actividades tradicionales del Carnaval; de hecho, parece más una versión “miniatura” de las Fiestas de Noviembre con un toque “carnavalesco” y eso es muy buena idea.

Sin embargo, hace ya algunos meses, comenté aquí mismo la tristeza que me daba, por un lado, que de un plumazo se decidiera simplemente borrar todo lo que tuviera que ver con la historia del Carnaval de Puerto Escondido, y que ahora por celebrar el Puerto Fest, que no sabemos si después, especialmente si llega a quedar una autoridad municipal de otro partido político, se vaya a continuar con este festejo.

Personalmente soy de la idea que estas celebraciones no tienen por qué ser excluyentes, se le podrían hacer algunas adecuaciones al Puerto Fest y también celebrar, dentro de sus fechas obviamente, el Carnaval, porque al final de cuentas, ¿no lo que se busca es atraer al turismo durante TODO el año?.

Por otro lado, aunque la verdad hay pocas cosas que criticar de esta fiesta, sí tengo un pequeño comentario que, a lo mejor, a muchos no les va a caer en gracia y hasta me van a acusar de ser una vieja “mocha” y anticuada, pero no lo hago con un afán de molestar ni criticar por criticar, simplemente externar mi opinión que también sé que algunos por ahí han de opinar de la misma manera.

Y es que en esta edición del Puerto Escondido Fest, como en la del año pasado, dentro de los artistas e invitados especiales se contó con la presencia de un comediante, en este caso del payaso Platanito; la cuestión es que en estos shows se maneja un humor muy subido de tono, y por un lado entiendo que es lo que “le gusta” a la gente, y especialmente a los costeños, pero sinceramente me pregunto ¿no hay algo “mejorcito” que ofrecerle al público?

Porque además recordemos que, se supone, las actividades del Puerto Escondido Fest son para TODA la familia, y como en su momento lo señalé, hay que reconocerle a la autoridad municipal de San Pedro por ejemplo que no se permita ni se promueva el consumo de bebidas alcohólicas dentro del llamado “Foro Carrizalillo”, entre otras cosas precisamente para mantener un ambiente sano para todos.

Sin embargo creo que todo esto se viene abajo cuando se manejan espectáculos en donde se usa un lenguaje fuerte; y sé que muchos me dirán que soy una exagerada, que los niños de hoy en día escuchan cosas así y aún peores, pero ese es precisamente parte del problema, por un lado sí entiendo que ese estilo de lenguaje es muy “característico” de los mexicanos, y principalmente de los costeños, pero caramba, creo que también sería sano darle variedad al asunto, que un año se presente un comediante, para el otro a lo mejor un imitador, quizá al siguiente un ventrílocuo, no sé, hay diferentes espectáculos que bien podrían servir para ponerle “encanto”, hacernos reír pero también dándole un toque diferente, no “acorrientando” la celebración.

Por otro lado, estaba yo leyendo la nota de que algunos surfistas de la zona de Huatulco están buscando posicionar a este lugar como un nuevo destino para la práctica de este deporte extremo; y esto me pone a pensar, porque siento que aquí en Puerto Escondido nos está pasando lo que aquella fábula de la liebre y la tortuga, durante tantos años nos hemos venido confiando en que la “magia” de Puerto Escondido basta y sobra para ponernos “en otro nivel” que destinos como Huatulco ni de chiste van a alcanzar, y aunque ciertamente esta magia es real, y sigue enamorando a muchos turistas, ya no es suficiente, y se necesita A FUERZAS reinventar a Puerto Escondido como destino turístico.

Y es que nuestro primer error fue querer copiar a Huatulco, dejando de lado ese encanto de playas vírgenes y naturales, saturando nuestra playa más importante de un “titipuchal” de hoteles, restaurantes, tiendas y demás, que si bien hoy en día le dan otro estilo a Zicatela, también ha servido para ahuyentar a los surfistas que preferían esta playa por ese estilo de “pueblito costero” que tenía.

Si Huatulco logra o no consolidarse como un nuevo destino para el surf ya veremos, lo que sé es que si lo logra, Puerto Escondido va a estar en problemas porque precisamente uno de nuestros puntos fuertes en el turismo es este deporte extremo, pero si Huatulco se posiciona como una alternativa más, mucho me temo que, al final de cuentas, los turistas van a preferir a Huatulco por contar con más y mejor infraestructura, con ideas más frescas y novedosas (porque allá sí han entendido el significado de aquella frase de “renovarse o morir”) y en donde hay un mayor cuidado ambiental, así que Huatulco podría quitarnos de las manos un tesoro que por muchos años hemos tenido pero no hemos cuidado ni aprovechado como se debe, pues como ya lo he mencionado, a pesar de que ya son casi 30 años de que se vienen realizando torneos de surf, la fórmula y esencia es prácticamente la misma desde el comienzo hasta hoy en día, por lo que ya muchos surfistas participan solamente porque de verdad les encanta el deporte, aunque no necesariamente el lugar, o bien porque necesitan participar para reunir los puntos para seguir en las competiciones de las asociaciones de surf, pero mientras Puerto Escondido sigue perdiendo en un área que debiendo ser nuestro punto más fuerte, lo hemos dejado de lado por quedarnos dormidos en nuestros laureles.