Bahías de Huatulco, Oax. El martes 24 de julio se celebraron 20 años de la creación del Parque Nacional Huatulco, por ello se realizaron diversas actividades a lo largo del día, comenzando con una sesión del Consejo Asesor en el Salón Oaxaca del Hotel Dreams de Bahías de Huatulco, reunión a la cual asistieron funcionarios estatales, federales y municipales para buscar juntos una solución a los retos que enfrenta esta área natural protegida en Huatulco.

Las actividades con motivo de este aniversario siguieron el viernes 27 de julio con una Verbena Ambiental que comenzó a partir de las 17:00 horas y que concluyó en el parque de La Crucecita, Huatulco, en donde además se realizaron talleres con aliados de este Parque.

Para el domingo 29 de julio se realizó una Rodada Ciclista por la Conservación que inició a las 7:30 horas, partiendo del Sector “E” hasta llegar al acceso del Santuario de la Cruz del Monte.

El 24 de julio de 1998 se emitió el decreto para constituir el Parque Nacional Huatulco en una superficie que abarca 11 mil 890.98 hectáreas.

A partir de 2000 este sitio es administrado y vigilado por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), la cual reconoce que son múltiples los problemas que existen en sus seis mil 374.98 hectáreas de superficie terrestre y aguas continentales, así como en sus cinco mil 516 hectáreas de superficie marina.

Desde mayo de este año una zona de este parque permanece invadida por personas que exigen terrenos para vivienda, sin que ninguna autoridad se atreva a desalojarlas, lo que pone en evidencia el poco interés de funcionarios federales, estatales y municipales por la preservación plena de esta área natural, en la que es urgente la presencia permanente de la Gendarmería Ambiental para protegerla realmente.

Según información de la CONANP, dentro del Parque Nacional Huatulco se han documentado cerca de mil 500 especies de fauna y flora, entre las que destacan 430 especies de plantas, 130 especies y subespecies de mamíferos, 291 especies de aves, alrededor de 72 especies de reptiles y aproximadamente 87 especies de anfibios y reptiles. De todas ellas, al menos 146 especies están bajo amenaza o peligro de extinción.

El Parque Nacional Huatulco cuenta con ecosistemas considerados por los biólogos y ecologistas como prioritarios para la conservación, tales como la selva baja caducifolia, también conocida como selva seca, así como los manglares y los arrecifes de coral, que le han valido reconocimiento a nivel internacional como Sitio Ramsar.

Junto con la región de Copalita–Zimatán el área terrestre y marina en la que se encuentra el Polígono del Parque Nacional Huatulco integra, en sí misma, una de las tres biorregiones más importantes de México no sólo por su biodiversidad, sino porque contiene un alto grado de endemismos, es decir, especies que sólo existen en esta zona del planeta, lo que pone de manifiesto su relevancia biológica, a la que habría que agregar su natural riqueza paisajística.

Respecto a la flora que existe en la superficie terrestre del Parque Nacional Huatulco destacan las familias de leguminosas, euforbiáceas, gramíneas y compuestas, con dominancia de selva baja caducifolia o selva seca.

También cuenta con diferentes especies de manglares, vegetación riparia, sabana, humedales, dunas costeras, matorral espinoso, selva mediana subperennifolia, vegetación secundaria, manzanillar y algas marinas.

Existen documentadas 694 especies de animales, entre las que se encuentran cerca de 130 especies y subespecies de mamíferos como: jaguarundi, oso hormiguero, ocelote, venado, puerco espín, jabalí de collar, mapache, tlacuache, zorrillo, coyote, coatí, armadillo, conejos, ratones silvestres, murciélagos y ardillas.

Asimismo, es posible observar cerca de la Bahía de Cacaluta a algunos mamíferos marinos como los delfines, que suelen estar presentes en las inmediaciones de esa zona durante todo el año, orcas, que también son una especie de delfín, e incluso ballenas, principalmente de la especie jorobada, cuyos avistamientos se registran entre los meses de noviembre a principios de marzo.

Hay alrededor de 282 especies de aves como la urraca hermosa cariblanca, carpintero lineado, colorines, cardenal rojo, pato pijije, halcón peregrino, fragata o tijereta, pelícanos, gaviotas, águila pescadora, chachalaca, garza blanca, martín pescador, colibríes, palomas, búhos y loros.

Se han documentado de igual manera 87 especies de anfibios y reptiles como el sapo marmoleado, ranas arborícolas, monstruo de Gila, iguanas verde y negra, tortugas marinas y de monte, diversas serpientes terrestres y una marina, así como lagartijas.

Entre los invertebrados terrestres destacan gran variedad de insectos, 96 especies de invertebrados marinos e intermareales, destacando la presencia del mítico caracol púrpura, que le confiere una serie de valores culturales a la región por el uso que le han dado a su tinte los grupos indígenas mixtecos de Pinotepa de Don Luis, Oaxaca desde tiempos prehispánicos hasta la fecha.

Además de otras especies de interés pesquero como el pulpo, camarón, almejas, ostión, callo de margarita y langosta. 

El área marina cuenta con 12 especies de coral, una de ellas endémica del Pacífico Mexicano. También cuenta con 121 especies de peces arrecifales y demersales, de interés pesquero y de pesca deportiva, como el huachinango, el dorado, el vela, el marlín, el atún, el barrilete y la sierra.

De acuerdo a la fuente, el Parque Nacional Huatulco es proveedor de servicios ecosistémicos y de los bienes existentes en sus recursos naturales que son satisfactores para el desarrollo y la mejora de la calidad de vida para los pobladores asentados en sus alrededores, pero también para quienes visitan esta región del país.

Y es que se encuentra ubicado en el municipio de Santa María Huatulco, dentro del polígono expropiado a favor del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (FONATUR) en 1984, para la creación de las Bahías de Huatulco.

Cabe destacar que casi una tercera parte del polígono expropiado corresponde actualmente al Parque Nacional Huatulco, que en su parte marina integra a cinco de las nueve Bahías de Huatulco.

Su biodiversidad es muy relevante y está considerada como la tercera en importancia en el estado de Oaxaca, tan sólo después de la Selva de Los Chimalapas y el Parque Nacional Lagunas de Chacahua, dos regiones de enorme riqueza natural.

Por todo lo anterior, el Parque Nacional Huatulco debería ser objeto de mucha mayor atención, manejo adecuado y preservación por parte de autoridades federales, estatales, municipales y de Bienes Comunales.

Y en esta tarea, por supuesto, debe existir una participación plena y comprometida de los pobladores que viven en sus alrededores, así como de los hoteleros, restauranteros, prestadores de servicios turísticos, pescadores, organizaciones sociales e instituciones educativas, ya que sólo con un trabajo conjunto se logrará preservar este importante patrimonio que no sólo es de Huatulco y de la Costa de Oaxaca, sino que es de México y del mundo, porque no hay que olvidar que también es –desde 2003– un Sitio Ramsar, del cual forma parte un área importante del municipio huatulqueño.

Lamentablemente, el Parque Nacional Huatulco, al igual que muchas de las Áreas Naturales Protegidas de México, presenta muy graves problemas que primero hay que reconocer para poder enfrentar y aspirar a solucionar.