Puerto Escondido Oax. La mañana del viernes 3 de agosto, alrededor de las 10:00 de la mañana, personas que caminaban sobre la segunda entrada del Fraccionamiento Bacocho de este Puerto se percataron de un sujeto quien se encontraba tirado al pie de unas escaleras y el cual presentaba manchas de sangre, por lo que los vecinos del lugar solicitaron el apoyo de las autoridades policiacas, arribando efectivos de la Policía Municipal de San Pedro Mixtepec acompañados de elementos de Protección Civil los cuales, tras realizar una valoración médica, determinaron que esta persona ya no contaba con signos vitales.

El lugar del macabro hallazgo fue acordonado y, al mismo tiempo, se le dio intervención a la autoridad ministerial, arribando personal de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) al lugar para dar fe del deceso de una persona del sexo masculino que a simple vista presentaba una herida en la frente y tenía la cabeza envuelta con un vendaje blanco.

Por este vendaje se dedujo que el sujeto había recibido atención médica anteriormente, por lo que tras indagar con los diversos cuerpos de auxilio de esta ciudad se logró establecer que fueron elementos de la Cruz Roja Mexicana quienes, alrededor de las 07:00 de la mañana de este mismo día, acudieron después de recibir una llamada de auxilio en donde les indicaban que en ese lugar se encontraba tirada una persona que estaba sangrando de la cabeza, por lo que al acudir al lugar y verificar que la persona sufrió una caída procedieron a brindarle los primeros auxilios, estabilizando al lesionado y dejándolo en el lugar.

De acuerdo con el jefe de los paramédicos de la Cruz Roja, Luis Stein, quien recibió el reporte de sus elementos, el sujeto era un indigente, integrante del llamado “Escuadrón de la Muerte” de alcohólicos y drogadictos perdidos en sus vicios, y –de acuerdo a Luis Stein– este sujeto tenía heridas que no ponían en peligro su vida, por lo que no era necesario su traslado a un hospital.

Además, el jefe de los socorristas explicó que cuando se trata de personas heridas en estado de ebriedad, máxime una persona en situación de calle, no se les puede recibir en un hospital a menos que los mismos socorristas firmen como responsables del lesionado, por lo que al no existir una buena colaboración con los hospitales, decidieron no trasladar al ahora occiso, esto sumado a que las heridas que presentaba el sujeto no ponían en riesgo su vida.

La autoridad ministerial, después de realizar las diligencias correspondientes, procedió a ordenar el levantamiento del cuerpo sin vida y su traslado a una funeraria de esta ciudad para la práctica de la necropsia de ley, y así determinar las verdaderas causas de la muerte de este sujeto quien, al cierre de la presente nota informativa, permanecía en calidad de desconocido.