Puerto Escondido, Oax. Ante la ola de violencia que no cesa en la Costa, las fuerzas del orden tampoco dejan de implementar operativos de revisión constantes para tratar de menguar esta situación tan difícil que aqueja a los costeños.

En sus rondines y operativos que –de manera aleatoria– ha estado implementando a lo largo de la Costa, la Policía Estatal ha logrado detener a muchas personas quienes, de manera deliberada, transitan por los poblados costeños portando armas de fuego sin licencia. 

En esta ocasión los Policías Estatales, cuando venían circulando sobre la Calle Francisco I. Madero de la Colonia Miramar, en Santiago Jamiltepec, les marcaron el alto a dos jóvenes sospechosos, quienes se trasladaban a bordo de una motocicleta Yamaha azul con negro, placas MSC1W del estado de Guerrero y número de serie: MH3RH07PXJK007158. 

Los policías estatales, de manera rutinaria, les pidieron a los jóvenes que se trasladaban en dicha motocicleta que se identificaran y, posterior a eso, les realizaron una revisión con el fin de comprobar que no portaran algo prohibido.

Al momento de hacer la revisión de rutina, los uniformados descubren que uno de los jóvenes portaba un arma de fuego, una pistola calibre 22 marca Smith & Wesson con un cargador con 4 cartuchos útiles; estos jóvenes al no poder acreditar la posesión de dicha arma tuvieron que ser arrestados para que de manera casi inmediata se les pusiera a disposición del Vicefiscal en la Costa. 

Al momento en que los policías les pidieron datos completos sobre sus generales, uno de los jóvenes dijo llamarse Gilberto Gabriel V. R. de 25 años, con domicilio conocido en la Colonia Miramar de Santiago Jamiltepec; el otro joven dijo llamarse Manuel Humberto R. S., de 20 años de edad, también con domicilio conocido la Colonia Miramar de Santiago Jamiltepec. Se logró establecer que Gilberto Gabriel era quien portaba el arma de fuego.

Mientras tanto, los elementos de la Policía Estatal comentaron que no dejaran de peinar la región de la Costa para tratar de disminuir lo más que se pueda los actos violentos y –sobre todo– no permitir que los ciudadanos anden armados de manera tan deliberada como estos dos jóvenes lo hacían.