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Semana del 26 de julio al 1 de agosto de 2010 | Año IX Edición 409

Complacer a otros.

Por: Miguel Ángel Menéndez Ortiz


México es un país con prioridades invertidas; anualmente, cada familia de nuestro país, despilfarra miles de pesos en festejos y celebraciones diversas, mientras, el resto del año, se queja amargamente de la difícil situación económica, la escasez de dinero y demás.

 

Como nación, estamos en una situación similar; aunque existen necesidades apremiantes en toda la República, como reparar los daños que las intensas lluvias en todo el territorio nacional han dejado, parece que nuestras prioridades son otras.

 

Por ejemplo, se ha hablado de un presupuesto millonario para el mal llamado festejo del Bicentenario, capital que seguramente mucho bien haría a los miles de damnificados y afectados en todo México, y sin embargo, este dinero será dilapidado en un festejo hueco, sin sentido y que, encima, seguramente va a acabar mal porque todos los actores políticos de nuestro país van a encontrarle un “pero” que a nadie dejará satisfecho.

 

Pero, ¿no es acaso esto sino un reflejo de la psique mexicana? ¿Cuántos mexicanos no empeñan y se llenan de deudas que no necesitan para celebrar una gran fiesta que, con toda sinceridad, carece de sentido? ¿Para qué? ¿Para quedar bien con un grupo de personas que, sin importar lo mucho que se hizo o dio, nunca quedarán satisfechas porque siempre estarán murmurando? Porque eso es lo que hacemos en realidad; buscamos COMPLACER A OTROS, aún a costa de nuestro bienestar, de nuestra solvencia económica y hasta de nuestro patrimonio, simplemente para agradar a alguien más.

 

Si un extranjero viene y dice que algo está mal en México, la mayoría de ciudadanos le apoyará, porque claro, es extranjero y sabe lo que dice. En cambio, si uno de nosotros, un mexicano como cualquier otro, dice exactamente lo mismo, es una ofensa e injuria a nuestro país, tachamos al otro de “traidor” y “apátrida”.


Esto me recuerda el caso hace algunos meses en que el cantautor español Joaquín Sabina criticó fuertemente la estrategia del gobierno de Felipe Calderón contra el narcotráfico y el crimen organizado. Luego de estas declaraciones, el Gobierno Federal invitó al cantautor a una cena de gala, para compartir “puntos de vista”, finalmente, nada cambió la posición del español, aunque Felipe Calderón gastó grandes sumas de dinero por impresionarlo.


En cambio, cualquier ciudadano mexicano que se atreva a cuestionar de la misma manera la estrategia del Gobierno Federal, inmediatamente será atacado por los “comentócratas” afines al mandatario mexicano, acusando al crítico de “ignorante”, “cobarde” o hasta afirman sin el menor sonrojo que debe “tener nexos con el crimen organizado o el narco”, porque, según su retorcida visión del mundo, nadie en su sano juicio puede pensar diferente a lo que ha decretado el Gobierno Federal.

 

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